1 febrero 2018

Los pagos móviles aumentan, pero no terminan de asentarse. Poco a poco los consumidores están convirtiendo el teléfono en su cartera, aunque no de forma masiva, sino progresiva. Entre 2015 y 2016 se realizaron tres mil millones de pagos con el móvil y este volumen continuará creciendo. Según los expertos las transacciones realizadas a través de pagos móviles “en persona”, pasarán de un valor de 4,6 mil millones en 2016 a los 22,8 mil millones de dólares en 2021. Lo mismo ocurrirá con los pagos móviles a través de apps o webs para los que se espera un crecimiento del 20% para el 2021.

En el mundo, más de 400 millones de usuarios están comprando ya mediante su móvil, una cifra que se va multiplicar al menos por siete en los próximos cinco años. En el último año, los pagos con el móvil se han triplicado. Actualmente, un 54% de los consumidores mundiales ha utilizado ya alguna vez un dispositivo móvil para realizar sus pagos, (en 2015 la cifra era del 18%). Por países, Turquía destaca por su gran uso de apps de pagos con el móvil (66%), frente a los países nórdicos donde la implantación está siendo más lenta. España se posiciona en cuarta posición con un 39% de los usuarios que afirman haber utilizado alguna vez una app de pago por móvil.

¿Por qué razones se usan las apps de pago móvil? La rapidez y la facilidad siguen siendo las razones que más mueven a los usuarios a pagar con su móvil, con un 53% y un 45% respectivamente, mientras que la sensación de falta de seguridad, el desconocer su funcionamiento o que están contentos con su método de pago actual son los motivos por los que muchos usuarios todavía no se han animado a dar el salto al pago con el móvil. Por su parte, los consumidores que aún no lo utilizan, señalan que el no tener que llevar encima tarjetas o dinero en efectivo (73%), practicidad -siempre sales de casa con el móvil- (32%), la rapidez (26%), y la facilidad de ejecución en el pago (18%), son las razones que hacen que les resulte interesante probarlo.

Probar las aplicaciones de mobile wallet es una cosa, y utilizarlas habitualmente para realizar pagos es otra. Las grandes marcas están comprobando que pese a contar con un número de descargas razonable, el uso de sus aplicaciones no está teniendo el éxito deseado. Apple Pay es la app más descargada, pero Samsung Pay ha sido la más utilizada. Aún así, solo el 4,5% de los que la tienen la utilizan. En el caso de Apple Pay esta cifra baja al 4%, y Android Pay solo tiene un 1% de usuarios activos.

Tendencias en pagos móviles

Pagos con huellas dactilares y selfies. Gracias a la tecnología, los pagos móviles están evolucionando rápidamente. Existen ya aplicaciones como Mastercard Identity Check, que utilizan la biometría, incluyendo el reconocimiento de huellas dactilares y faciales, para verificar la identidad del tarjetahabiente, y simplificar los pagos, evitando el uso de contraseñas. Próximamente veremos más opciones de este estilo ya que en cuanto a las preferencias de los consumidores sobre sistemas de verificación de su identidad para pagar con su móvil, un 48% se decantaría por una combinación de PIN y un sistema biométrico como el reconocimiento de la huella dactilar o de la voz.

Por su parte, Google, ya permite los pagos en Estados Unidos a través de Gmail – donde los pagos se envían o reciben como documento adjunto en un correo electrónico- y está trabajando la opción de permitir pagos utilizando Google Assistant, aunque de momento se encuentra en una versión beta. La que parece la tendencia que más dará que hablar es el llamado Social Money ─pago social a través del móvil y las redes sociales. Pronto oiremos más sobre términos como como los ‘social payments’ o la ‘cashless society’.

(Fuente: Informe ditrendia 2017)