26 junio 2018

Además de ser el evento deportivo con la mayor audiencia global (tanto en TV como en redes sociales) la Copa Mundial de Fútbol, que se celebra cada 4 años en un país distinto, es una oportunidad para que el anfitrión, con el apoyo de algunas empresas, exhiba aquellos adelantos que paulatinamente, serán adoptados por los consumidores. Por lejos, Rusia 2018 es, de todos los anteriores, el que ha brindado un mayor despliegue tecnológico. Así, ha sido el primero en transmitir los partidos en 4K, la pelota tiene un chip NFC incorporado, cuenta con la famosa repetición de jugadas VAR. Además, desde el Kremlin han creado una Internet paralela para evitar ataques y ofrecer un servicio alternativo de Wi-Fi a los turistas.

En máxima resolución

La corporación estatal rusa Rostec es la encargada de enviar la señal de 4K al resto del orbe. A nivel local, DirecTV es quien transmite los 64 partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2018: 56 en vivo y 8 en diferido. La señal llega desde Moscú, vía fibra óptica, es procesada y subida en los Centros de Transmisión de la operadora de TV a su satélite (DLA-1).

Con esta transmisión se puede acceder a una resolución hasta cuatro veces superior al formato HD, con una mayor claridad de imagen. Adicionalmente, algunos encuentros se van a transmitir en HDR (High Dynamic Range), que es un paso más allá del 4K, ya que ofrece un mayor contraste entre tonos oscuros y brillantes.

Nueva identidad digital

Para conocer la identidad de un turista ya no hace falta llevar ningún papel en el bolso o mostrar una acreditación. Basta que un escáner apunte al Fan ID para conocer todos los datos del aficionado. Esta identificación suministrada por el gobierno ruso, tiene un chip en su interior que no sólo reemplaza al pasaporte, sino que también es indispensable llevarlo encima para ingresar al estadio.

Esta credencial obligatoria sirve también para atravesar los controles aduaneros sin necesidad de visado. “Permite realizar un control físico mucho más rápido, porque con apuntar un láser sabemos teóricamente todo sobre cada persona y así evaluamos el nivel de riesgo”, explicó Nikolái Nikíforov, ministro de comunicaciones ruso.

Durante los días que haya partido, aquellos que tengan colgado su Fan ID, pueden viajar gratis en los trenes que se dirijan al estadio y utilizar cualquier transporte público sin costo alguno.

Rostros en la multitud

Este mismo chip, está asociado con la tecnología de reconocimiento facial, que no sólo será desplegada dentro de los estadios, sino también en los sectores aledaños. “Durante el campeonato, la cámara podrá reconocer fácilmente a cualquier simpatizante que esté en una tribuna. Si alguien lanza una bengala o provoca una pelea, un policía sin problemas detectará la identidad de este fanático”, agregó Vasili Brovkó, presidente del directorio nacional de informatización.

Un chip redondo

La pelota oficial, la Telstar 18, en homenaje a la edición que apareció en los mundiales del 70 y 74, diseñada en todos los casos por Adidas, tiene por primera vez un chip NFC en su interior, detalle que la posiciona como la más innovadora de su historia. Para explicar las novedades, Roland Rommler, director de hardware en Adidas, señaló que el propósito de este chip es lograr que el balón interactúe “perfectamente con el consumidor”.

El NFC (Comunicación de Campo Cercano) no mide potencia de disparo, curvatura y velocidad de paso. Es una tecnología inalámbrica de corto alcance, no más de 10 centímetros, que permite conectar dos dispositivos mediante una señal que opera en la frecuencia de 13.56 MHz. La intención es vincular el balón con el teléfono inteligente.

Así, cuando el usuario toque la pelota con su móvil, el chip NFC activará un sitio web en el teléfono en donde mostrará contenidos exclusivos relacionados con la ubicación de cada usuario. Incluye también algunos desafíos de habilidad y destreza para realizar con la pelota.

La edición de este chip es limitada, ya que no todas las pelotas traen uno en su interior. Entre otras características, el Telstar 18, que viene con un diseño pixelado en los gajos, otorga un nuevo patrón y una superficie pegada térmicamente para mejorar su precisión y disminuir la absorción de agua.

Una nueva red

El gobierno ruso ha montado una ‘internet paralela’ que opere a un costado del Sistema de Nombres de Dominio (DNS) utilizado en todo el mundo. La medida pretende proteger a Rusia en caso de un ataque cibernético a gran escala. Además, le ofrece a los turistas un acceso a Wi-Fi gratuito.

Pásala de nuevo

El Mundial de Rusia 2018 cuenta con la famosa repetición de jugadas VAR. Una tecnología, también conocida como video arbitraje, que tantas veces se ha solicitado. El argumento más sólido es que cualquier espectador puede distinguir en su casa una jugada dudosa. Sin embargo, el árbitro, no puede hacerlo desde su posición. De este modo, puede aplicarse en goles, penales, tarjetas rojas y fueras de juego, que no están claros.

Los estadios también forman parte de la revolución

La tecnología también está instalada en algunos estadios mundialistas. En total, Rusia tiene 12 sedes distribuidas en 11 ciudades. Además de cámaras capaces de reconocer rostros, algunas ofrecen tomas en 360 grados de los partidos. Las más destacadas en cuanto a innovaciones son: Kazan Arena. Ostenta la pantalla al aire libre más grande del mundo, ocupando una superficie 3.700 metros cuadrados. Su concepción estuvo a cargo de la misma firma de arquitectos que llevó a cabo la construcción del nuevo Wembley y el Emirates, ambos en Londres, con la intención de que se mezclara con la naturaleza circundante, ya que desde el aire, da la impresión de un lirio de agua a la orilla del río Kazanka.

El Luzhniki. Es el estadio en donde se dio apertura al mundial y también, es el elegido para jugar la final. Construido en 1956, se denominó originariamente Estadio Central Lenin. El estadio tiene una capacidad para 81.000 personas. La cubierta se transforma en una pantalla gigante para transmitir los partidos, algo que sólo se puede apreciar desde aire.

Estadio San Petersburgo. Gigantesca sede con forma de nave espacial, techo retráctil y capacidad para más de 68.000 espectadores. Está situado en un paraje espectacular, en una isla bañada por el río Neva. La temperatura en su interior, regulada mediante un sistema de climatización inteligente, se mantendrá en los 15 grados durante todo el torneo.

Krasnodar. Tiene una espectacular pantalla interior de 360 grados que rodea todo el estadio. Emplea su extraordinaria calidad visual para anunciar las formaciones, repetir situaciones de gol y señalar los cambios o el tiempo de juego.

Ekaterinburg Arena. Su capacidad era de 27.000 espectadores y la FIFA exigía un mínimo de 35.000. Así, los ingenieros crearon una tribuna con 8.200 plazas por fuera del estadio.

(Tomado de Clarín)